La Campaña Nacional por el Derecho a Decidir surge en 2009, ante la emergencia surgida en 2008, fecha en que inició el periodo en que diecisiete congresos estatales modificaron sus constituciones locales, con el fin de “blindar” a cada entidad contra una eventual despenalización del aborto similar a la que realizó en el Distrito Federal en abril de 2007; y, principalmente, después de agosto de 2008 en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, declaró la validez constitucional de dicha reforma. Como reacción a estas circunstancias, los estados procedieron a modificar sus constituciones.